Fort Lauderdale, 22 de Agosto de 2014
Un bar Irlandés, música intensa, cuerpos bailando al son de música de mi juventud, parejas coqueteando, bartenders luciendo sus mejores encantos detrás de la barra.
Ahí estaba yo, un Sábado en la noche después de una semana sin ti. La música invade el espacio, la gente no para de bailar. Pareciera que todos se divierten, pero al igual que yo, no pueden despegarse de su teléfono. Es como si este escape de fin de semana fuera un escape de todo, menos de estar conectado a las redes que nos han atrapado. Termino mi Newcastle draft y sigo mi camino buscando nuevos horizontes.
Al cruzar la calle, un local a medio llenar donde al menos la gente conversa en grupos. Me acerco a la barra, donde me recibe una bartender de shorts demasiado cortos y una polera que poco deja a la imaginación. La música es intensa y se nota que todo el mundo entra buscando algo que al parecer no encuentra, pues al igual que yo, siguen su camino.
Once cuarenta y seis de la noche, mientras espero a ver si empieza la música en vivo en el local que está al final de la calle. Entro a un local donde he estado antes. Ya después de dos cervezas, la tripa me empieza a reclamar. Ordeno una hamburguesa con queso azul y una cerveza IPA Lagunitas Maximus. La cerveza presagia un buen comienzo en este local. Me atiende una chica oriental que ya he visto en oportunidades anteriores.
Es una sensación agradable llegar a un lugar donde hay caras conocidas, aunque por supuesto ellas no se acuerden de ti. Termino mi hamburguesa y vuelvo a encaminar mis pasos hacia el local de música en vivo.
Es una sensación agradable llegar a un lugar donde hay caras conocidas, aunque por supuesto ellas no se acuerden de ti. Termino mi hamburguesa y vuelvo a encaminar mis pasos hacia el local de música en vivo.
El lugar esta lleno, la gente, en su mayoría jóvenes, bailan y cantan al ritmo de "Somebody" de Bryan Adams.
La musica me atrapa y disfruto de un par de cervezas mientras dura el espectáculo.
Ya es tarde, el sueño y la nostalgia me atrapan por lo que encamino mis pasos de regreso al departamento...