7 de abril de 2016

Bilbao







20 de Septiembre de 2014 

Bilbao, la primera ciudad que piso en Europa en toda mi vida. No cuento Madrid, pues solo estuve dentro de su aeropuerto.

Una ciudad antigua, encerrada por cerros y lomajes, asentada en su valle y cortada por un rio serpenteante.

Edificios antiguos de cuatro a seis pisos llenan la ciudad, generando una serie de callejones de paredes altas que atraen al caminante.

Una ciudad que me sorprende desde el primer día...



27 de Septiembre de 2014

Una semana ya en Bilbao y se me hace hora de resumir mi experiencia aqui.

La ciudad me ha encantado y seducido desde que me bajé del taxi que me traía desde el aeropuerto. La ciudad y su gente la hacen amistosa.




Una arquitectura antigua que se ha mezclado con la modernidad de tranvias, metro y un sistema de transporte pubico que aun cuando no lo he experimentado, se ve muy ordenado.

La integración de las familias y la ciudad es increible. Se camina mucho, es normal ver a parejas empujando un coche con su hijo pequeño rumbo al estadio a ver el partido o camino al bar a tomar un par de tragos y compartir con amigos o simplemente parroquianos del mismo bar.




Bilbao gira en torno a la comida. Cada local ofrece una variedad inagotable de pintxos o tapas.

Todo el mundo difruta, todo el mundo bebe y come. Jóvenes comparten el mismo espacio con gente mayor sin problema, la gente es sociable.

La primera impresión que me llevo, es que la comida es el eje que los une, sin embargo luego te das cuenta que la comida es solo el pretexto para juntarse a conversar.




No es extraño ver a un joven que salío a pasear el perro a las once de la noche, termine tomando una copa de vino en el bar de la esquina, en la calle y conversando con un amigo, mientras el perro sigue tranquilamente echado a sus pies.


Conocí gente, disfrute la comida, me llevo lindos recuerdos. Definitivamente Bilbao y el País Vasco están en mi lista de próximos destinos.