4 de noviembre de 2016

Arte Down


Casablanca, 09 de Abril de 2016

Fue un Sábado de Abril en que las casualidades del destino me llevaron a detener mi andar en la plaza de la ciudad de Casablanca, una de las capitales del vino a nivel internacional.
 
Llegue a esa plaza buscando el café que tanto me habían recomendado y que por diversas razones nunca había podido encontrar.

Al llegar, me encuentro con calles cerradas y un gran alboroto en los alrededores. Todo el mundo en ambiente festivo y alegre se dirige hacia ese centro de reunión, por lo que busco donde estacionar mi auto y decido seguir el tumulto.

Al llegar a la plaza me encuentro con que estoy en el medio de la fiesta de la vendimia por lo que todas las viñas del valle se han concentrado y tienen una exhibición de sus mejores mostos.

Diversas actividades se desarrollan al mismo tiempo, cata de vinos, presentaciones artísticas, juegos infantiles y por supuesto una gran oferta gastronómica.
 

Al centro de la plaza, un par de maniquíes, los cuales están siendo pintados por niños, llaman mi atención. Me acerco con mi cámara para darme cuenta que la actividad está siendo llevada a cabo por un grupo de niños y jóvenes Down acompañados de un equipo de profesores y ayudantes.

Me detuve a observarlos y la mirada de aquellos niños me cautivó. Estaban disfrutando sin preocupación del tiempo o el entorno. Simplemente fluían en una armonía especial, totalmente alejada de los cánones clásico a los cuales fuimos acostumbrados y por supuesto enseñados.

Ellos vibraban en una frecuencia especial, la cual aún cuando no conocía ni identificaba, me transmitía una sensación muy agradable.

Los observé a través del visor de mi cámara, abstrayéndome del mundo que giraba a su alrededor y sumergiéndome en ese universo tan especial.

Un mundo mágico, con luz propia, donde se brilla sin necesidad de opacar a los demás. 







www.artedown.cl

El objetivo de ArteDown es generar un espacio en que niños, jóvenes y adultos con Síndrome de Down puedan expresar libremente sentimientos a través de la creación artística. 


 

27 de septiembre de 2016

Disfrutar, siempre


Marzo 21, 2015

Se me viene a la memoria la frase de aquella canción La voz de los ochenta que dice "en las garras de la comercialización murió toda la buena intención", mientras recibo un café en el aeropuerto.

Mirando a mi alrededor me doy cuenta que todo el mundo prefiere un vaso de plástico con tapa. Incluso beben su café con la tapa puesta, seguramente por "comodidad".

¿Y el aroma? ¿Porqué privarse del aroma de una taza de café solo por comodidad?

Pareciera que sigo en mi cruzada de tratar de disfrutar a tope sin importar la situación ni el lugar y por supuesto hago el loco escribiendo con pluma y papel en un entorno de smartphones y tablets mientras espero mi vuelo.



14 de septiembre de 2016

Amanece

Septiembre 4, 2016

Era un día Sábado de Septiembre donde ya el invierno empieza a replegarse para dar paso a días soleados que presagian primavera. Aun cuando las nubes se han marchado, el aire frio de Los Andes está aún presente en el ambiente.

Esa mañana desperté más temprano de lo acostumbrado para un día Sábado. Miré por la ventana, aún estaba oscuro, por lo que decidí levantarme y tomar mi cámara para capturar el amanecer.

Siete y veinte de la mañana, el sol aún no se asoma sobre la cordillera y busco el lugar adecuado para estacionar mi auto.

Una calle en subida desde la playa con una vista hacía la bahía y más allá la cadena montañosa me invita a detenerme.


Bajo del auto buscando la mejor ubicación mientras la luz empieza a intensificarse suavemente. El cielo va cambiando desde su azul oscuro y las últimas estrellas se diluyen entre los violetas y anaranjados del amanecer.

El viento frio corta mi cara y entumece mis manos mientras las nubes que vuelan sobre la cordillera se empiezan a colorear con destellos del astro rey.

Mis dedos sienten el impacto del frio mientras ajustan los controles de la cámara. Una actividad que normalmente es imperceptible se hace intensa no solo por la baja temperatura, sino por la carrera contra el tiempo de querer capturar ese momento único del comienzo del día.

Me dejo llevar, mis dedos olvidan el frio y el obturador dispara sin control desde diversas perspectivas. No hay tiempo para revisar, solo las ganas de capturar tantas imágenes como el breve espacio del amanecer lo permite.


Finalmente el sol se despliega en toda su potencia y los colores se muestran en su real magnitud.

Un día más comienza mientras subo al auto para regresar a casa.

31 de agosto de 2016

Historia de un poema



19 de Octubre de 2014

Sonido de olas rompiendo contra la playa, es un día tranquilo. Aún no llega el mar de turistas que se abalanzan sobre la playa cada verano.

El sol acaricia mis pies descalzos. 

Curiosamente el vivir cerca de una playa, por alguna extraña razón termina alejándote de ella.

El sol calienta la arena mojada y evapora creando un velo que crea una vista borrosa en la orilla del mar.

El termo, lleno de café recién preparado, está enterrado en la arena esperando ser bebido y disfrutado cuando las ganas aparezcan.

Tomo mi cuaderno y...


La tinta fluye suave, 
el papel la recibe gustoso,
el sonido del metal 
contra el papel es imperceptible,
solo el tronar de los olas en la lejanía 
acompañan estas letras 
en una tarde de Domingo en la playa.


7 de abril de 2016

Bilbao







20 de Septiembre de 2014 

Bilbao, la primera ciudad que piso en Europa en toda mi vida. No cuento Madrid, pues solo estuve dentro de su aeropuerto.

Una ciudad antigua, encerrada por cerros y lomajes, asentada en su valle y cortada por un rio serpenteante.

Edificios antiguos de cuatro a seis pisos llenan la ciudad, generando una serie de callejones de paredes altas que atraen al caminante.

Una ciudad que me sorprende desde el primer día...



27 de Septiembre de 2014

Una semana ya en Bilbao y se me hace hora de resumir mi experiencia aqui.

La ciudad me ha encantado y seducido desde que me bajé del taxi que me traía desde el aeropuerto. La ciudad y su gente la hacen amistosa.




Una arquitectura antigua que se ha mezclado con la modernidad de tranvias, metro y un sistema de transporte pubico que aun cuando no lo he experimentado, se ve muy ordenado.

La integración de las familias y la ciudad es increible. Se camina mucho, es normal ver a parejas empujando un coche con su hijo pequeño rumbo al estadio a ver el partido o camino al bar a tomar un par de tragos y compartir con amigos o simplemente parroquianos del mismo bar.




Bilbao gira en torno a la comida. Cada local ofrece una variedad inagotable de pintxos o tapas.

Todo el mundo difruta, todo el mundo bebe y come. Jóvenes comparten el mismo espacio con gente mayor sin problema, la gente es sociable.

La primera impresión que me llevo, es que la comida es el eje que los une, sin embargo luego te das cuenta que la comida es solo el pretexto para juntarse a conversar.




No es extraño ver a un joven que salío a pasear el perro a las once de la noche, termine tomando una copa de vino en el bar de la esquina, en la calle y conversando con un amigo, mientras el perro sigue tranquilamente echado a sus pies.


Conocí gente, disfrute la comida, me llevo lindos recuerdos. Definitivamente Bilbao y el País Vasco están en mi lista de próximos destinos.