Vivencias y relatos inspirados en ellas. Una mirada a la mano que esgrime la pluma.
25 de octubre de 2015
Anatomia de un viaje
LA NOCHE ANTERIOR
Prepara la maleta,
acuéstate temprano,
revisa el despertador,
verifica que no olvidas nada,
vuelve a revisar el despertador,
cierra los ojos,
intenta dormir,
revisa mentalmente tu lista de viaje,
abre los ojos,
revisa el despertador por última vez...
EL DÍA DEL VIAJE
Suena el despertador,
toma una ducha,
cierra la maleta,
no olvides nada,
toma el pasaporte,
verifica tu boleto aéreo,
toma el ascensor,
baja al estacionamiento,
toma el auto arrendado,
maneja hacia una estación de servicio,
llena el estanque,
maneja hacia el aeropuerto,
entrega el auto arrendado,
toma el bus hacia el terminal aéreo,
ponte a la fila,
obtén tu pase de abordar,
camina hacia seguridad,
quítate los zapatos,
el cinturón,
nada en los bolsillos,
saca el computador de su bolso,
pasa por la maquina que detecta no se que,
recupera tus bienes,
vístete nuevamente,
dirigete a la puerta de embarque,
espera el llamado de la aerolínea,
haz la fila para subir al avión,
arregla tu equipaje de mano,
trata de dormir,
te despierta el vecino que quiere pasar al baño,
sigue tratando de dormir,
finalmente duermes,
despiertas con el cuello torcido,
te preparas a aterrizar,
completas tu documento de inmigración,
esperas diez minutos para bajar del avión,
verificas que el pasaporte sigue contigo,
pasas a inmigración,
respondes la preguntas del oficial,
sales airoso,
vas a buscar tu equipaje,
haces la fila de aduana,
respondes las preguntas correspondientes,
sales al mundo nuevamente,
tomas el taxi hacia el hotel,
te registras,
llegas a la habitación,
sacas la ropa de la maleta,
te preparas para el siguiente día,
tomas una ducha,
te cambias de ropa,
te preparas para ir a comer después de muchas horas,
llega un mensaje a tu teléfono que dice...
"¿Como estuvo el viaje?"
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